Última revisión
14/02/2024
¿Cómo limitará España el acceso a pornografía a menores?
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Tiempo de lectura: 11 min

Autor: Dpto. Administrativo Iberley
Materia: administrativo
Fecha: 14/02/2024
El acceso de los menores a la pornografía es un problema creciente que requiere una respuesta inmediata y efectiva. El Gobierno de España está tomando medidas para abordar este problema que tiene como objetivo proteger a los menores del consumo de pornografía. Se espera que este proyecto esté activo antes del verano. Mientras, son muchas las preguntas que se nos vienen a la mente:
¿Por qué supone un reto regular una verificación de edad eficaz en páginas pornográficas? ¿Cuáles son las posibles soluciones para verificar de forma efectiva la edad sin vulnerar la protección de datos? ¿Qué podemos hacer en casa para proteger a nuestros hijos? ¿Cuáles son las herramientas que ya están a nuestro alcance?

Acceso al porno por menores de edad
El acceso de los menores a la pornografía es un problema creciente que requiere una respuesta inmediata y efectiva. El Gobierno de España está tomando medidas para abordar este problema, en estrecha colaboración con la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT), liderando así el desarrollo de un proyecto piloto de verificación de edad en internet. Este proyecto, que se espera que esté activo antes del verano, tiene como objetivo proteger a los menores del consumo de pornografía.
Datos Un informe reciente del Ministerio de Justicia y Presidencia revela datos alarmantes: • La mitad de los jóvenes españoles de entre 12 y 15 años han consumido pornografía al menos en una ocasión. • El 25% lo ha hecho antes de los 12 años. • 7/10 jóvenes de entre 13 y 17 años ve estos contenidos para adultos de forma regular • Un 30% afirma que el porno es su única fuente de educación afectivo-sexual. | Consecuencias Estos datos son preocupantes, ya que el consumo de pornografía a una edad temprana puede tener graves consecuencias. Puede llevar a los jóvenes a: • Desarrollar comportamientos sexuales inapropiados • Impacto de la forma en la que establecen relaciones íntimas y afectivo-sexuales • Normalización de la violencia contra las mujeres |
Plan
Para abordar este problema, el Gobierno está impulsando un acuerdo de país con tres ejes de actuación; una estrategia interministerial para la protección de los menores en internet, un proyecto de ley con el mismo objetivo y la creación de sistemas de verificación de edad para el acceso a webs de contenido adulto.
A pesar de que estas medidas son un paso importante para proteger a nuestros jóvenes y garantizar un entorno digital seguro, es esencial que continuemos trabajando para encontrar soluciones efectivas a este problema como sociedad.
El porno es un problema para la UE: ¿Quién lidera esta lucha?
Por ahora, Francia es la abanderada queriendo ser el primer país del mundo en imponer un certificado digital de edad a sus ciudadanos para evitar el problema que comparten y preocupa a muchos países de nuestro alrededor. Con este «atestado digital» se pretende limitar el uso que los menores hacen de internet, obligando a los visitantes de estas webs a verificar su edad sin perder su anonimato ni violar su privacidad.
Por nuestra parte, en España, la legislación a través de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD), exige de forma expresa a las páginas web que verifiquen la edad de los usuarios que acceden a ellas. Además, el art. 7 establece que «el tratamiento de los datos personales de un menor de edad únicamente podrá fundarse en su consentimiento cuando sea mayor de catorce años».
Por otro lado, actualmente, los gigantes del porno se limitan a preguntar al inicio si el usuario dice ser mayor de edad, una estrategia fácilmente sorteable y nada efectivo si el objetivo real es impedir el acceso a contenido sexual. Todo ello, por estar obligados y sometidos a la Ley 13/2022 de Comunicación Audiovisual, que exige a los proveedores de vídeos pornográficos el establecimiento de mecanismos de verificación de edad.
Sin embargo, desde el 17 de febrero de 2024 entra en vigor en toda la Unión Europea la Ley de Servicios Digitales, que entre las nuevas obligaciones que exige a gigantes de Internet como Google o Microsoft, incluye la protección de los menores al visitar páginas para adultos.
¿Por qué supone un reto regular una verificación de edad eficaz en páginas pornográficas?
La verificación efectiva de la edad en páginas pornográficas es un desafío muy complejo y encontrar un equilibrio entre la verificación efectiva de la edad y la protección de la privacidad es un reto con límites extremadamente sensibles. A continuación detallamos varios factores a tener en cuenta:
- Tratamiento excesivo de datos. Algunas medidas obvias para verificar la edad de los usuarios pueden resultar en un tratamiento desmesurado de datos personales. Dos ejemplos de ello sería; exigir una copia de documentos de identidad o utilizar biometría. Esto puede ser problemático en un contexto en el que las personas valoran especialmente su privacidad.
- Verificación sin revelar la naturaleza del contenido. Si se utiliza un proceso de verificación visible, podría estigmatizar a los usuarios e invadir su privacidad. Por tanto, tanto las plataformas como el sistema en el que se está trabajando, deben encontrar formas sutiles de verificar la edad sin comprometer la discreción, en este contexto.
- Medios de pago. Aunque es una fórmula común, al requerir un método de pago válido, las plataformas de contenido para adultos pueden verificar la edad del usuario y los menores generalmente no tienen tarjetas de crédito o cuentas bancarias, por lo que este mecanismo dificultaría su acceso. Además, los padres pueden configurar controles parentales que requieran un pago para acceder a ciertos sitios web. Esto, sin duda, ayudaría a asegurar que solo los adultos tengan acceso a los contenidos pero los medios de pago tampoco resuelven los problemas más comunes fuera de las webs pornográficas.
- Medios de login federados. Permitir el acceso a través de cuentas de plataformas como Facebook o Google puede ayudar a corroborar la edad del interesado. Sin embargo, también implica que estas plataformas conozcan y puedan utilizar para sus propios fines la frecuencia, horario y preferencias de acceso a las webs por parte de los usuarios.
- Falsificación y elusión. Esto puede incluir el uso de identidades falsas, VPN's o navegadores anónimos. Las soluciones deben ser lo suficientemente robustas para detectar y prevenir estas tácticas.
¿Cuáles son las posibles soluciones para que las webs porno verifiquen de forma efectiva la edad sin vulnerar la protección de datos?
Como profesionales del mundo jurídico, debemos considerar cuidadosamente estas opciones y encontrar un equilibrio entre la protección de la privacidad y la necesidad de verificar la edad de los usuarios en entornos digitales. Todo apunta a que un tercer actor de confianza en la escena, que opere entre usuario y página web, pueda ser una solución para verificar la edad respetando la protección de datos sin que puedan ser utilizados estos en el propio interés de terceros que los puedan utilizar para sus propios fines. Esto consistiría, a la espera de que se hagan públicos los detalles técnico, en que el DNI sirva para obtener un certificado digital, ofrecido por la FNMT y protegido criptográficamente, —sin datos personales— simplemente indicando que el usuario es mayor de 18 años.
Otra posible herramienta que puede ayudarnos a crear un enfoque más integral y personalizado para proteger a los menores y acercarnos a una solución son los «hubs de atributos». Su implementación requiere una cooperación activa entre gobiernos, organizaciones y proveedores de servicios para garantizar la privacidad y la seguridad de los datos. Este enfoque también se ha incorporado en el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, lo que demuestra su relevancia y adopción a nivel internacional. ¿Cómo podría aplicarse esta metodología?
- Verificación de edad: Imaginemos una web de contenido para adultos que requiere que los usuarios tengan al menos 18 años para acceder. En lugar de que cada sitio web realice su propia verificación de edad (con las lagunas que eso conlleva, como ya hemos visto), se podría utilizar un «hub de atributos» centralizado. Este hub contendría información sobre la fecha de nacimiento o la edad de los usuarios y cuando un usuario intente acceder al contenido, la página web verificaría la edad consultando el hub antes de permitir el acceso.
- Control parental personalizado: Los padres podrían configurar controles parentales específicos para sus hijos utilizando un «hub de atributos». Por ejemplo, podrían establecer restricciones basadas en la edad, intereses o nivel de madurez de cada niño. Los atributos almacenados en el hub se utilizarían para filtrar automáticamente el contenido y limitar el acceso a material inapropiado.
- Colaboración entre plataformas: Otro ejemplo; si un menor es identificado como vulnerable en un sitio web, esta información podría compartirse de manera segura con otras plataformas utilizando este método. Esto garantizaría una protección más efectiva en todo el ecosistema online.
¿Qué podemos hacer en casa para proteger a nuestros hijos?
Por redundante que parezca, es importantísimo destacar la necesidad de una educación sexual adecuada en las escuelas y por parte de las familias, que pueda complementar la información que los jóvenes obtienen de internet. Esto ayudaría a contrarrestar la influencia de la pornografía y proporcionar a los menores una visión más realista y saludable de las relaciones afectivo-sexuales. No aplica únicamente al momento actual —mientras no se pone en marcha una solución efectiva por parte del Gobierno— si no, antes, durante y después de esta medida; los padres tienen un papel crucial en la educación y protección de sus hijos en el entorno digital.
¿Cómo supervisar el uso que hacen de internet? Tecnología y herramientas de control parental.
Existen varias aplicaciones de control parental que ayudan a los padres a supervisar y limitar el acceso de sus hijos a contenido para adultos mientras son menores de edad. Estas son algunas de las más destacadas:
- Qustodio: Esta es una de las mejores aplicaciones de control parental disponibles en 2024. Ofrece un filtro web muy preciso, monitorización y límite del tiempo de uso del dispositivo y de Internet e informes de actividad exhaustivos. Funciona en plataformas iOS, Android, Windows, macOS, Kindle o Chromebook.
- Norton Family: Al igual que la anterior, cn unas funciones muy similares, tiene planes de precios anuales. Además, Norton Family ofrece una prueba gratis de 30 días con acceso a todas las funciones y es compatible en infinitos dispositivos.
Estas herramientas son softwares que permiten administrar el uso que hacen los menores de uno o varios dispositivos electrónicos; desde móviles, hasta consolas o aplicaciones como Netflix, YouTube o Amazon Prime Video.
Características más comunes de estas herramientas:
1.Bloqueo de contenido: permite bloquear el acceso a aplicaciones concretas u obstaculizar la entrada a determinados sitios web según algunos filtros (no solo pornografía, también religión, drogas, etc.). Incluso, en algunos casos, limita el acceso automáticamente según la edad.
2.Bloqueo de llamadas: se puede evitar que números que no tienen guardados los menores en su teléfono los llamen.
3.Gestión del tiempo: limitar el uso que le dan los menores a los dispositivos es una medida básica para proteger su infancia. Con esta medida podría bloquearse automáticamente la pantalla del móvil a la hora de dormir, durante las comidas o las horas de clase, por ejemplo.
¿Cómo hablar con ellos sobre los riesgos asociados con el consumo de pornografía?
Es importante recordar que, aunque estas herramientas pueden ser muy útiles, también es fundamental mantener una comunicación abierta con los niños sobre los riesgos asociados con el consumo de pornografía y la importancia de utilizar Internet de manera segura y responsable. Los padres, como hemos dicho, tienen un papel protagonista junto a los centros educativos como fuente de información para enseñar qué métodos anticonceptivos existen y concienciar sobre la importancia de su uso para prevenir enfermedades de transmisión sexual como la infección por clamidia, gonorrea, herpes genital, infección por el virus del papiloma humano (VPH), la sífilis o el VIH.
El desafío a hora de intentar educar a un/a hijo/a ha sido durante todas la generaciones un reto que asusta, más si cabe hoy en día donde el control se nos escapa con el avance tan rápido que estamos viviendo. Para que nos hagamos una idea, en España, la mayoría de los niños tienen su primer smartphone a una edad muy temprana, los 11 años. A partir de ahí, sin un control regular, el móvil puede ser una fuente de "seguridad" o "inseguridad", según el uso que se le de. A eso se le suma la proliferación de información errónea sobre sexo a través de internet, lo que complica aún más esta tarea.
¿Qué proponemos?
Como punto de partida, es fundamental desconectar del móvil y hacer una reflexión y un autoanálisis honesto. ¿Qué significa la sexualidad para nosotros? ¿Qué valor damos a nuestra propia intimidad y a la de los pequeños? ¿Cómo entendemos el consentimiento, la comunicación y la asertividad en todas las áreas de nuestra vida?
Además, podemos también evaluar nuestras relaciones de pareja y familiares, así como nuestro uso de las nuevas tecnologías. ¿En todos los contextos realmente la tecnología supone un avance? ¿Somos un buen ejemplo y un buen espejo para los menores que nos rodean? ¿Cómo afecta a la salud mental, el comportamiento social e incluso el rendimiento académico de los jóvenes este tema?
No obstante, no basta con la autorreflexión. En palabras de Mar España, directora de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD): «se está erotizando la violencia, normalizándola, algo que es tremendamente grave». Por tanto, la comunicación cara a cara con los menores es importantísima para enseñarles qué es la sexualidad real y saludable donde hay respeto. Es nuestra responsabilidad como adultos contrastar esta visión con la imagen distorsionada y peligrosa que la pornografía difunde; un sexo violento e irreal.
